Conóceme

Hola me llamo  Angélica Landeros, a mis 23 años por fin tengo el abdomen que deseaba tener, llámame superficial, no me importa. Para mí no hay placer más grande en esta vida que salir de compras, renovar mi guardarropa, probarme zapatos, hacerme manicure, ir al salón de belleza, comer en restaurantes, que me traten como reina.

Angélica LanderosCada vez que salía de compras, sólo habían dos tiendas a las que nunca entraba por complejos en mi cuerpo: la tienda de bañadores y la tienda de lencería. En mi mente soñaba con alcanzar la perfección de cuerpo: uno delgado, bien delineado, tonificado, femenino.

Pero con mis 8 kilos de más, los rollos y la grasa excesiva en abdomen, prefería pasar de largo las tiendas y dejar ese deseo en mis sueños.

Mi padre es un importante político local así que nunca padecí problemas de dinero. Él mismo me decía que debería hacer algo más que sólo comprar y gastar su tarjeta, pero él no entiende que por ser toda la familia imagen pública siempre debemos lucir bien.

Cuando mis amigos me invitaban a vacacionar a la playa, o al salir con mi familia, me daba mucha pena mostrar mi cuerpo; me sentía ridícula y fuera de lugar. Y todas esas cosas hermosas que me compraba sólo disimulaban en realidad, mi inseguridad por mi cuerpo. Tantos accesorios y objetos, creo que los usaba como un distractor para compensar mi disgusto con mi apariencia.

Estuve algún tiempo en un programa de dieta que seguramente todos conocerán; un programa de puntos que por decirlo en una traducción local son “vigilantes del peso”, pero obviamente no ocurrió absolutamente nada. También me inscribí al mejor gimnasio, o al menos el más costoso: ningún resultado más que dolores musculares intensos y una lesión en la ingle.

En cuanto me recuperé compré una bicicleta fija y nuevamente me apunté en un programa de pérdida de peso que combina dieta con pastillas para acelerar el proceso. Adivinen qué… ¡nada! No pueden decir que no lo intenté.

Cada vez que iniciaba un proyecto para moldear mi cuerpo empezaba con todo el entusiasmo y pasadas las 9 semanas, perdía el interés porque no veía cambios. Uno de tantos días, mientras reposaba en el vapor, escuché a un par de señoras hablando de La Verdad Sobre Los Abdominales Perfectos, puse atención a la plática y parecía un programa que estaba haciendo una de ellas para irse de vacaciones a Hawaii.

Les hablo de una mujer de 45 años con un cuerpo mucho mejor formado que el mío, ¡eso no era posible!, me dio tanta envidia, ella debía estar haciendo algo que definitivamente yo no, y una de esas cosas no era estar en el vapor. Sin más preámbulos me acerqué a la señora y le pedí que me explicara qué era eso de La Verdad Sobre Los Abdominales Perfectos.

Ella con un poco de resistencia me dijo que lo buscara en internet y que ahí encontraría todo. Desde luego creí que me estaba evadiendo con su secretito, pero en verdad estaba toda la información en internet.

Bueno, La Verdad Sobre Los Abdominales Perfectos, se trata de un programa que en lo particular me abrió los ojos acerca de los entrenamientos, el fitnes, los aparatos para ejercitar y las dietas.

Todo aquello que yo sabía y estaba haciendo, debía dejar de hacerlo. Así que me impuse un reto muy estricto: Dejaría de hacer compras hasta no tener el cuerpo deseado, a toda costa yo debía bajar de peso y marcar mi abdomen, no tuve mejor motivación que esa.

Para mi sorpresa, comencé el plan por decirles algo, un 23 de Agosto del 2013 y al día de hoy, tengo 10 kilos menos y este cuerpo que tanto me gusta.

De hecho, en la semana 7 vi una diferencia radical; la ropa de mi clóset ya no me quedaba, toda se me caía, y yo gustosa para premiar mi meta, salí de compras. Lo mejor de todo, fue entrar a tienda de bañadores y lencería, probarme aquello que me gustara, y darme el lujo de elegir de acuerdo al diseño y no de acuerdo a lo que me ocultara mejor.

Es una sensación gratificante y hermosa. Recuerdo que en esa ocasión sólo compre unos jeans y lo demás lo gasté en ropa mini para celebrar con unas vacaciones mi nueva figura en compañía de mis amigas.

Me encanta provocarles envidia y decirles que trabajo con La Verdad Sobre Los Abdominales Perfectos; algunas se quedan calladas como pensando que yo estoy mintiendo, pero otras, las que sí me preguntan qué estoy haciendo, les digo paso a paso cómo conseguir el plan de La Verdad Sobre Los Abdominales Perfectos, sé lo que se siente no encajar en tu propio cuerpo y quiero que se vean tan bien como yo.

Cómo Reducir El Abdomen


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